Durante años fue un punto de reunión, de charlas y de contención para decenas de adultos mayores. Ahora, después de una serie de mejoras en su infraestructura, el Centro de Jubilados y Pensionados “Amor y Paz” vuelve a mostrarse en mejores condiciones y listo para seguir funcionando como uno de los espacios más importantes de Rawson.
Las tareas incluyeron reparaciones en el techo, pintura integral y distintos arreglos generales que buscaban resolver problemas estructurales y mejorar el confort del lugar. El objetivo fue claro: que quienes asisten al centro encuentren un ambiente seguro, cómodo y adecuado para sus actividades diarias.
El edificio, con más de tres décadas de historia, forma parte de la vida cotidiana de muchos vecinos. Con alrededor de 130 socios activos, el espacio no solo funciona como sede institucional, sino también como lugar de encuentro y socialización para personas mayores de la ciudad.
En ese contexto, autoridades municipales recorrieron las instalaciones para verificar el resultado de los trabajos y conversar con quienes forman parte de la institución. La visita permitió intercambiar impresiones sobre las necesidades del lugar y proyectar futuras acciones.
Desde la comisión directiva valoraron especialmente el acompañamiento recibido. “Agradecemos su predisposición para atender nuestras inquietudes”, expresó la presidenta María Valderas, al referirse al vínculo sostenido con el municipio.
El impacto de las mejoras no se limita a lo edilicio. También tiene un efecto directo en la dinámica diaria del centro. Espacios más cuidados y funcionales permiten sostener actividades, encuentros y propuestas que forman parte de la rutina de los socios.
“Verlo renovado nos llena de entusiasmo y nos motiva a seguir trabajando”, agregó Valderas, al destacar el significado que tiene para los integrantes del centro recuperar el estado del edificio. Además de las reparaciones visibles, las intervenciones apuntaron a garantizar condiciones de seguridad que resultan fundamentales para una institución que recibe a personas mayores. Cada mejora, en ese sentido, impacta directamente en la calidad de la experiencia cotidiana.
El centro “Amor y Paz” logró consolidarse a lo largo de los años como un espacio de referencia. No solo por su trayectoria, sino también por el rol social que cumple dentro de la comunidad. En paralelo, desde el municipio destacaron la importancia de acompañar a este tipo de instituciones, que sostienen actividades fundamentales para distintos sectores de la población.
La puesta en valor del edificio se inscribe en una lógica más amplia de intervención en espacios comunitarios. En este caso, con un foco claro en los adultos mayores y en la necesidad de garantizar lugares adecuados para su encuentro.
Con las mejoras ya finalizadas, el centro retoma su ritmo habitual, con un edificio renovado y la expectativa de seguir creciendo como espacio de contención y participación.

