El verano en Brasil está que explota y encima hay beneficios para las personas que cumplieron los 60 años. El país vecino tiene muchos beneficios que van más allá de un asiento adicional para estas personas. De alguna manera el país se consolidó como el destino “senior friendly”.
Uno de los beneficios más celebrados por el turismo es el famoso “meio” (medio). Cualquier persona de 60 años o más tiene derecho a pagar solo el 50% de la entrada en cines y teatros, conciertos y shows en vivo, eventos culturales y deportivos y museos y sitios turísticos. Esto ocurre gracias al Estatuto del Anciano.
Para poder acceder a estos beneficios las personas solamente tienen que presentar el documento o el pasaporte vigente donde conste la fecha de nacimiento. No es necesario residir en Brasil para acceder a las rebajas.
Además, para este grupo etario el trasporte público suele ser gratuito y en ocasiones tiene grandes descuentos. En viajes de larga distancia las empresas reservan dos asientos gratuitos por unidad para adultos mayores. Si ya están ocupados, la empresa tiene la obligación de ofrecer un 50% de descuento en el valor del pasaje.
Asimismo, la normativa brasileña es estricta respecto al tiempo de espera. Los mayores de 60 gozan de atención preferencial obligatoria en aeropuertos, bancos y comercios y estacionamientos.
Para acceder a estos beneficios durante las vacaciones de verano bastará con mostrar el documento de identidad. Además de sus hermosas playas, Brasil ofrece un sistema que facilita y reconoce a las personas que han hecho mucho por la sociedad.

